viernes, 22 de diciembre de 2006

Desvelado de amor


Heme aquí, desvelado en una veraniega noche de mi pueblo, sentado frente a la computadora sin más que hacer, a pesar de no saber si rendiré en unas horas más un no muy querido examen que he estudiado absolutamente nada. Si, acostumbrado a estas locuras nocturnas que solo me dan en esta estación del año, libre de responsabilidades que sin reclamo alguno debo cumplir, ahora no, pero no termino de acostumbrarme, 2:18 de la madrugada, y todavía sigo pensando en ti.

Pocos nos conocemos como poco nos hemos visto, pero alabo cada segundo que te vi, que mis pupilas se iluminaron con el aire que exhala tu piel, con las esperanzas que brillan en tus sueños y en la maravilla oculta de tus temores, reflejos de sentimientos que fluyen en tu ser, creación infinita de tus manos, cuerpo y alma unidos y luchando a la vez, bien y mal en la flor de tu juventud, en la ternura de tus luchas y en la fiereza de tus deseos, y mas feliz estoy de que a pesar de que en un principio nuestras luchas no tenían un buen final típico de las historias de amor mal contadas, el destino de tus cartas y la fuerza de la vida que circula el globo, se expreso en pétalos de esperanzas a varios kilómetros de nuestros corazones para que esta loca estirpe de mortales hermanos nuestros descubran aunque cierren sus ojos, que en esta vida todo se puede realizar.

No sabes cuanto extraño tus besos sin aun haberlos recibido, mis manos desean volver a sentir tu piel aunque sigan siendo para ellas terrenos aun por conquistar, deseo tu amor en pausa para mi cuerpo, mas no para mi alma, porque es ella la que trabaja en crear un nuevo universo lleno del suave despertar de tus mañanas, una culminación de los seis divinos días en tus sentimientos, locura, pasión, esperanza y amor, unidos en la dulce paciencia que colmara mis días, una suave vibración de ilusiones y realidades, conquistando mis temores y abriendo un sendero mas allá de los limites humanos, recreando esa dulce mirada que jamás desde sacaré de mis pupilas, aunque en Mordor me perdiera, sus ojos dadores de miles de sueños siempre me guiaran a su corazón, la Estrella de la Tarde que jamás perderé de mi ruta de ensueños, mis batallas tendrán su amor por bandera y mis victorias en su honor serán, porque digan lo que digan, estoy feliz de amarla, de encontrarme despierto a esta hora, y en estas letras expresarle de alguna forma lo eternamente agradecido, enamorado y feliz que me hace saber que usted ama a tan humilde servidor, nada me vencerá, pero solo usted tiene la llave para conquistar mi corazón, aguardo en mis sueños para decirle en mi realidad cuanto la amo… déjeme llevarla a mi reino, tal como usted en simples pero hermosas palabras me llevo al cielo.

La guerra ha comenzado… y conquistare su corazón.

1 comentario:

Apadeva Bastis dijo...

Batalla prometedora señor Aragorn, las esperanzas de que vuestra mercerd actuará como debe con la estimada dama están puestas, actúe con prudencia, espero que todo salga muy bien. Vaya círuculo que ofrece el destino... cada vez me sorprende más con ello también me alegra :-)