martes, 10 de octubre de 2006

Dispersos de Muerte


Me he quedado varado en la isla de tus recuerdos, golpeado por las olas de tus miradas creadoras de infinitos, sin más compañía que la calidez de tus lejanos pasos, con la suavidad de tus suspiros, con el sobrecogimiento de tus versos repletos de un no.
Itaca se aleja más y más que navego hacia ella, me encierro en la infinidad de tu libertad, callado de tanto gritarte en nuestros encuentros que mi corazón se ha quedado sin voz de solo callar mis labios lo que ya debéis sospechar.
Sentada con la cabeza gacha recuerdas a la reflexión que se divierte por vez primera, cuando ríes espantas los fantasmas de la tristeza, tus ojos reflejan los universos que jamás existieron, sois el pilar de los sentimientos reposando en tus manos, el fin de los sucesos en el limite de tus cabellos, el suspiro naciendo en el vientre de tus deseos y muriendo en el amor de tus labios sinceros.
Déjame morir en los corazones de tus brazos, déjame leer los versículos secretos de tu dolor, empaparme de la lluvia de tu pasado y, aunque sea por un momento, fundirme en tu paisaje y no volver jamás al mundo mortal, quiero vivir contigo aunque sea por un segundo, un solo rayo destruyendo miles de años de oscuridad, la tierra que golpee en olas al mar, porque no quiero todo un mundo a mis pies ni todos los néctares ni oscuros conocimientos que mancillen tu recuerdo de toda una vida que culmina en una noche de lagrimas celestiales.
Heme aquí sentado con mi soledad de gente, callado en los aplausos de tu adiós, y la historia se vuelve a repetir en nuestro ciclo: “dos corazones que se volverán a juntar en mil años de creación y destrucción, cuando tu vuelvas a tu esencia en el Edén y yo resurja en el Averno de lo que el destino nunca hará realidad”.

6 comentarios:

Apadeva Bastis dijo...

Qué lindas palabras, me hacen sentir envidia por vuestra musa. Sé que te atormenta ella, su idea, pero compañero, cuidad a quien regalas vuestro corazón, pues generalmente lo devuelven roto, y creo que ella no merece un corazón tan noble. Disculpad la sinceridad de mis palabras, pero es lo mejor para abrir los ojos de los enceguecidos por el cruel amor.

Hamlet di Beliatio dijo...

Muchos de nosotros nos unimos en una odisea que jamás toca fin, con Penélopes que simplemente se olvidan u obvian de todo el sacrificio que significa llegar a ellas. De alcanzarlas, aunque sea en agonía.
Más, debemos apoyarnos, los compañeros de este viaje, con palabras y acciones que nos ayuden a alcanzar la meta o, simplemente, alejarnos de un final de Tragedia Griega, en la que, si bien, no seremos destruidos por dioses caprichosos, si por entidades que van en un camino opuesto al nuestro... Tal vez...
Siempre esos compañeros de viaje, guerreros de la senda espectral, silentes, deben pelear palmo a palmo, espalda contra espalda, a ese enemigo-amigo infausto llamado Amor-Desamor...
Saludos, hombre descendiente de los grandes señores, sigue con letras épicas, señalandonos que la esperanza es lo último que se pierde.

Mephiz Orion dijo...

Oh! Ilustre Elessar, veo en sus versos la fuerza del amor épico, ése que contra viento y marea lucha por conseguir su alegre final.
"Dónde no falta voluntad suele surgir la esperanza" cito al señor Tolkien, inspirador de vuestra presencia, que con esta sabia sentencia ilustra lo que ud transmite: esperanza, a pesar de infiernos, de sendas contrarias, de amores y desamores, el final de una persona de férrea voluntad supera montañas de problemas para lograr su meta. No importa cómo, siempre llegara ud a salvo a Ítaca.

icaros dijo...

no importa lo que hagamos, no importa lo que digamos...
al final el corazon es solitario, pero cuanto disfruta de compañias, pero recordad, no entregues todo tu amor puesto que si se rompe la ilusion el dolor no sera tan grande , guarda un poco de ese sentimiento para ti

madame butterfly dijo...

Aragorn:

la emocion me ha embargado hasta las lágrimas, querido amigo, realmente no sé qué decir en estos momentos, te felicito por tu escrito... solo eso

haz tocado una fibra sensible en mi alma.

sique deleitandonos con tu prosa... bendiciones... no puedo decir más

Anónimo dijo...

No se si meresco cuantas letras que de ti, axalan mi amor por mi; Soló sé que aquellas letras han tocado las fibras de mi corazón.

Arwen