martes, 17 de octubre de 2006

Atardecer Sitiado


Tras tormentosas y crudas batallas,
nuestras vidas se adentran en el ocaso
y, aunque esta, mi noche, es inevitable,
tengo tantos bríos que aún puedo entregar,
más, aún no siento el mínimo de tristeza,
en mi vida mortal queda sol por brillar,
que, con sus rayos rozando mi acero,
destrozarán los arcones de la impía Folter.

¡Arriba los hombres que ansían honor!
Esta lucha continuará con nuestro ahínco,
tal vez nunca observaremos el final
y solo percibiremos aquel hedor hostil;
pero, aún creo que en nuestros corazones
el fuego sagrado quemará todo el temor,
dándonos la épica fuerza de los arcanos
derrotaremos aquel cerco infernal.

Señores, Caballeros de la Península,
acudid y cantad las tonadas de Burinck,
cantadas por Yothar, el del Yelmo de Plata,
en los extensos y hermosos verdes prados,
que sea su ejemplo el viento mortal
en contra de los venidos desde el poniente,
a razón de limpiar la antigua afrenta
y reestablecer la paz en toda mi Etria.



Reus, al frente del segundo ejército de Burinck, arengó a viva voz a sus correligionarios, los de la orden de Los Santos-Druidas de Thibar, con tal y total convicción en sus argumentos, que hasta aquellos confinados a las tiendas de recuperación, lesionados, acudieron a su fiero llamado. Así, quisieron ir, como todos, a batalla, teniendo que intervenir el propio capitán de Infantería Alada, Pullock, argumentando que serían mucho más importantes en las futuras incursiones, por que no fueran en aquel estado.
Los burinckianos deseaban limpiar la “Antigua Ofensa”, que los había expulsado de las Tierras de Folter, hace ya más de 830 años, y liberar al “Púlpito Sacro”, el cual contenía la sangre del ángel Burinck (madre del primer Drakonuite o medio-dragón, en Anigov).
En su extasis, hubiesen dado sus almas a Icoro por conseguir la victoria total del Pueblo de la Península, por sobre los Hombres del Poniente y sus Caballeros de la Orden del Dragón Rojo, mercenarios del Nut, comandadas por Marat, el famoso Terrateniente de la Muerte.

Comentarios a las Crónicas de Burinck, Libro Verde.

4 comentarios:

Apadeva Bastis dijo...

Interesante historia.

Reus let Koeth dijo...

El siguiente relato y su comentario, corresponden a una larga historia, de caballeros, druidas, dragones y demases, que se encuentran insertos en el mundo de La Gaia, dentro de un continente llamado Etria y en la región de la península que los protagonistas llamaron Burinck, en honor al angel que dio vida a la casta de los Medio-Dragones o Drakonuites, en el lenguaje Anigov.
Estos fueron expulsados de la región y reino de Folter,la Antigua, por los llamados Señores del Poniente, debido a las riquezas que ofrecia. En su egira, los Burinckianos llegaron hacia el sur de Etria, fundando el reino de Thibar y, así, también dándole el nombre de Península de Burinck a sus alrededores...
Espero seguir escribiendo más sobre este particular mundo, sus seres y visiones.

icaros dijo...

eso espero ilustre reus , eso espero,
genial escrito,da la impresion repasar las lineas de tolkien bajo un cerezo .

Mephiz Orion dijo...

Oh Reus!
Que magníficos pasajes épicos traéis, felicito a vuestra pluma por tan magnífica obra.
Espero que siga deleitándonos con la historia completa, los cantos de las lejanas tierras deberán escucharse en EDS.
Salud!