lunes, 19 de febrero de 2007

El Abrazo (A modo de Prólogo)



Desde lejana distancia les contemplé estupefacto, pero debía de pasar por entre ellos. Por ningún motivo dejaría que cambiara mi semblante estúpido, que ni una muesca de asombro y desesperación surcaran mi rostro, que tampoco turbaran mi ánimo de morgue. No quería ser descubierto...
Allí, entrelazados, me parecieron figuras enormes y contradictorias, como dos titanes de antaño, dos seres puestos en un mundo en pugna, de disímiles sentimientos que buscan polarizarse aún más, que se separan y, a su vez, se combinan a la perfección.
Ellos, tan secretos como el rumor lanzado a cañón y tan ocultos como un desnudo en plena vía, se transpusieron ante mí, justo frente a mis ojos...
¡Maldita sea la hora en que vine a caer en estos lares!, si pude enmendar el curso de mi acequia mancillada, si pude renunciar como cobarde a presenciar la juerguilla, si fue... mi maldita culpa y orgullo noble. Bueno, mejor a estas horas -a estas horas de medianoche- sacarme la venda que llevaba entre el baile de invierno.
Se diría que era como uno de los Argonautas, perdido en busca de una idea preconcebida: Un vellocino que solo existía en los sueños más inocentes.
Y así fue como recibí el tiro de gracia, que me obsequió una nueva oportunidad de trastocarlo todo, de mirar hacia el Hades y volver a aprender o, mejor dicho, volverme a enseñar a mi mismo que las cosas nunca son como uno las cree de buenas a primeras...

3 comentarios:

Hamlet di Beliatio dijo...

¡Hola amantes de las letras dignas!
Heme aquí nuevamente, luego de enfrentarme al mismísimo Diavulus-Belial-Satan-Lucifer-Astaroth...
Ahora puedo sentirme un tanto más tranquilo, amigos mios. Lo que he tenido que sortear durante este largo tiempo me ha hecho madurar un gran tanto, comprender muchas cosas y, bueno, cambiar un poco...
Hoy les he publicado el prólogo de lo que he estado creando durante estos meses: el llamado Omega-Alfa. Un proyecto de letras en el que he variado mi estilo y formas, además de plantear el como afecta a mi personaje -Hamlet- el ir a buscarse a si mismo, ir a preguntarle a su propio ego (eyo) el por que de su actuar, en resumen, una introspección.
Ya había publicado la primera parte, pero me visto en la obligación, debido al tiempo que ha pasado, de pensar en volver publicarlo, obviamente con ligeros retoques...
Así, las publicaciones que seguirán a esta serán las siguientes:
1º Requiem (sinfonía en tres actos de tres veces seis)
2º Epitafio
3º Testamento
4º En el limbo
5º Inferno o diálogo con El Repudiado
6º Vita Nova
Dentro de poco comenzaran a ser vistas estas publicaciones.

Hamlet di Beliatio dijo...

Me olvidaba comentarles -ya lo hice al mail de EDS- que hace algún tiempo terminé el Anuario EDS, del cual tengo una versión "en papel" en mis manos, el cual les haré llegar una edición digital en cuanto retornemos a la U (o antes), en dos versiones.
Me he dado la atribución de hacerle un prólogo, aunque siempre y cuando ustedes consientan en esta decisión.
Sin otra que agregar, me despido...

Hamlet di Beliatio, Señor de La Melancolía.

Apadeva Bastis dijo...

Recordado Hamlet! que alegría ver tus letras nuevamente en el blog, supongo que escuchaste suficientes veces la Cantata del diablo jeje.
Habeís trabajado arduamente? espero ver pronto vuestro trabajo.
Como siempre, buen escrito, aunque creo preferir la versión antigua, aunque si esta ofrece matices más maduros de vuestra merced, bienvenido sea.