jueves, 23 de agosto de 2007


Las luces han copado mi espacio y ya más nada puede tocar mi infinita esencia, hoy el hombre antiguo ha dejado de crecer y reposa en el mar de lágrimas de ensueño.


Hoy me uno a los Espectros del Silencio, espero que os guste el resto de vida que me queda y he de plasmarla en estas letras de hoy en adelante.


Buen viaje, nos vemos en otra vida...


martes, 21 de agosto de 2007

TAL VEZ EN UNA COLINA

Unos días atrás vivió mil experiencias sentado en una colina, experiencias que no había tenido ni en los sueños más bellos, ni en los instantes más hermosos del pasar por la tierra a veces triste como la cara de un payaso a media mañana. Sus pasos lo guiaron hacia esos caminos pareciera que caminaba solo, tal vez, era los deseos de contactos más extremos con su entorno. Se fue con un amigo -nos encontramos con la ciudad y sus plazas- pensó, estaba rodeado de gente y tan solo a la vez ese fue su primer instante de existencia de los muchos que tendrá aquella tarde, después se rió y se creyó loco por unos momentos, siguió su camino hacia aquella colina llena de conocimientos y de alegrías, también ahí se encontraban sus miedos y decepciones, tantas cosas en un solo montón de tierra. Se sentó en la cima en el rincón más alejado miro hacia la ciudad y contemplo tantas vidas que se encontraban en cada instante y en cada lugar pensó en el afecto desde querer el agua hasta al vientre que lo trajo al mundo -y como no pensar en las mujeres- dijo desde su esencia de madres, hermanas, novias y compañeras, quizás algunas veces como amigas de juergas y pensó que no estaba tan solo después de todo y su mundo empezó a girar en todas las vidas con las cuales se había encontrado en la tierra ahí comprendió las demás existencias y el ser de los otros. De los que nunca se acuerda se acordó y en ese instante fue gracioso y pensó en la risa y en la alegría de pronto se fue a blanco todo. Después de segundos trasformados en horas lo reanima el viento y lo siente más exquisito que de costumbre pareciese que lo envolvía y de pronto el sol y la calidez de sus brazos dorados en la piel, marcada por la experiencia del caminante sentado en la colina de la vida. El corazón apareció y su sentir fue tremendo como del tamaño de dos puños al trote de las experiencias vividas, que latir más poderoso, otra vez se rió para descubrir su cuerpo y la piel se le erizo, se le seco la boca y los ojos se tornaron escarlata, tal vez, deseaba llorar sangre y no supo, de tristeza o de alegría a esas alturas de la tarde las sensaciones extremas se encontraban. Lo único normal de ese instante quizás fue que no podía llorar eso era lo único que se mantenía normal para el, esa incapacidad de demostrar tristeza por mucho que la tuviese, se hacia presente de nuevo. Quizás la colina no era tan grande como el esperaba. Descendió de aquella lentamente y fue de paso por la vida con la boca seca y el corazón furioso que paso con paso se fue calmando, cuando quedaba un peldaño de aquella bajada escucha a su amigo -es hora de irse y de llegar a la casa- Se rió con una leve tristeza en su cara y le dijo – ¿quien sabe cuantas cosas se pueden vivir sentado en una colina? Y su compañero contesto –no se dímelo tú- sonrió de nuevo y siguió su camino.

lunes, 20 de agosto de 2007

Vals a un tiempo perdido



¿Me concedes esta pieza?

¿Puedo aprovechar la ocasión
para bailar un minuto feliz?...


Un, dos, tres…

No te detengas a mirar al resto:
TE QUIERO PARA MÍ…


Un, dos, tres…

¿Ya qué importan las máscaras,
lo correcto, la zozobra,
la desesperanza?...


Un, dos, tres…

Es mi minuto feliz,
que armé en un sueño loco…


Un, dos, tres…

Si me pierdo entre el sueño
no intentes despertarme:
“¡Es mi minuto feliz!”…


Un, dos, tres…

Quiero gritar que te amo,
Pero se que nadie escuchará…


Un, dos, tres…

Me vuelvo un huracán
Que os llevó a mi tiempo…
Perdido…
Añorado…


Un, dos, tres…

¡Vuela, vuela Gaia!
Alcancemos la utopía…


Un, dos, tres…

¡Ja,ja,ja,ja!

¡Nos hemos vuelto un tiempo perdido!...

sábado, 18 de agosto de 2007

Creación espontánea N° 2


En los sueños de tu mente adormecida

en los campos de tus sentidos en descanso
en los secretos anhelos de tus ojos cerrados
me infiltraré y haré mis inventos

En los campos de pétalos que atacas dormida
en los terrores de las temibles pesadillas
de pronto emergerá frente a tí mi figura
desviando tu destino trazado

Cierra los ojos y entra al mundo sin tiempo
busca alegrías, esquiva los miedos,
pero deja una puerta abierta
pues por ahí entro

Invasiva presencia, invasivos versos
me embarqué en la búsqueda de tu esencia
de la luz de tus ojos, del perfume de tu cuerpo
ahora nunca más me han de llamar cuerdo

Volátil sueño de una rapsodia de invierno
utopía contenida en los brazos del tiempo
locura encarnada en las alas de los recuerdos
¿Qué importa? no hay remedio

Héme aquí como guardián sempiterno
viajero incansable en los campos de Morfeo
escapista irresponsable de los mundos paralelos
ladrón pícaro de caminos ajenos

¡Ea! Aquí estoy, en la vera de tu vía
perdona sin invado tus sueños en este día
pero tengo una oferta que proponerte
claro, si algo de tiempo queda antes de que despiertes...

...Vaya, que ya ha amanecido
¿Que te encuentre en este mundo de vivos?
No puedo, creo que me queda algo lejos
¿No puedes venir a persuadir al carcelero?


//al tornar la noche de la boca del lobo en alba, sigue él en su isla alejada. Pero escapa en las noches en otro mundo dónde atrás quedan los cuerpos. Torpe esfuerzo, fútil consuelo, pues al amanecer despertará con el sonido de las olas rompiendo en la roca de su celda...
...Lamiendo las arenas de la playa y las sombras de su desconsuelo\\





jueves, 16 de agosto de 2007

Photographia (25 de Octubre)



Aquí, a un lado, te observo

mirando al vacío

o a estas letras,

buscando que se yo.

Pensativa,

tranquila,

como en tristeza contenida,

como tallada en mármol,

como descendida del Olimpo.


Sobre duro manto verde

tus sandalias se posan rebeldes,

de acorde a un tiempo eterno

que inmortalizó un papel,

en el que un viento dibuja,

sutilmente,

las formas que ocultan tu púrpura,

en el que tus joyas encandilan

para que mantenga mi distancia.


Un ramo blanco,

tomado suavemente entre tus dedos,

te da la estampa infaltable

de nobleza y ternura.


Sonríe…


¡Sonríe!


No te contengas,

aunque tu futuro,

dentro del contexto,

no sea muy alentador…


“Bella Diana eterna…

Que tus pétalos sean mis manos,

Que tu collar sean mis labios..."


miércoles, 15 de agosto de 2007



Como si nos acabaramos de conocer...?

Como si nunca hubiese sentido
como ese alquitrán negro y húmedo
invadía y se expandía
sin la menor consideración!!!!
por todo mi pecho...

Llegando a sentir
que no podía respirar...

Y después ni pudiendo poseerte!!
pude aliviar...

Y hoy soy el resultado,
ese
//.:hYbRiDo:.//
cojeando y tosiendo..
tosiendo y volviendo a tragar.

Y sólo el odio me ayudó a olvidar
a seguir con mi frente en alto!!
mi vieja amiga, mi enfermera..

Jamás volveré a correr como antes...

Entonces nuevamente pregunto:

como si nos acabáramos de conocer!!????¿¿

.....Ni yo puedo ser TAN SUCIAMENTE CÍNICO.....

jueves, 9 de agosto de 2007

Sueño de un Ocaso de Invierno


I

Desmembrado quedó entre los muros,
no le permitió que viera sus versos
que dejó guardados en su pecho
junto al puñal de la verdad,
los que hablaban
de conocer al hombre y sus sueños…

Desde un rincón oculto
por un añoso tronco de roble,
una sombra observaba con ansias
a quién le había amado,
con sus ojos fijos en él
refrenaba su risa.

Desconocen los vientos
el arduo camino que recorrió,
se ensañan por borrar las marcas
de sus tenues pisadas,
de su paso por el mundo,
de su rebeldía…

II

Lilian se llamaba la sombra,
quién observaba a “eso”,
al que fue llamado Adán,
el que conoció al demonio
y al otro que no menciono,
pues me olvidé de su nombre.

Lilian se entretuvo un rato
al lado del camino
y encontró al cuerpo;
le recordó como vivía sin tino,
como le fue que le conoció…
sin querer hacerlo.

Lilian es una hermosa dama
de largos cabellos oscuros,
con los ojos perdidos en la penumbra…
es la bella porcelana de un tercero,
simpática muestra vencedora
y asesina de Adán…

III

Barre la vida los restos
del recuerdo del que yace,
entre el polvo se elevan
las partituras que olvidó entregar
y que siempre tuvo en mente:
El polvo las formó para la bella.

- Ha sangrado el pasado y el presente
en la alegórica manía
de un juglar que obseso interpreta,
con su mente alienada,
el canto que no tiene nombre aún,
del que oculta todo entre líneas –

Arcones en que los tiempos guardan,
impidieron que Adán dejara a Lilian,
pues el muerto ya no era…
el pacto de sangre había triunfado,
esa noche sería entonces su primer día
y este canto llamado: “TE AMO…”

martes, 7 de agosto de 2007

Aferrado de tu espalda a un sueño

El amor es el aire para respirar la esperanza que nace cada día el amor se llena de colores cuando los grises pasos oscurecen tu visión sin el amor el cielo se caería de pedazos sobre las flores que le encanta oler el mundo no cantaría sus bella sinfonía y las aves no surcarían tu ser si en nuestros ojos la belleza del alma de nuestro ser amado se nos fuera escurriendo sin mas remedio después del adiós.

Pues es en ti donde mi sueño de eternidad se hace realidad enmarcado en el dulce sabor de un pequeño beso las manos se me congelan y mis labios saltan esperando tus labios pues la vida no es nada en la vera de tu lejanía, comenzaría a llover miles de ilusiones si tu me faltaras y de ellas solo tomaría la tuya, pues solo de ti espero la felicidad, de tus manos tomarme firme y seguir cada paso de tu andar, llenarme de ese calor tibio que de tu cuerpo siento al estrecharte con mi brazos que se mueren si no pudiese tocar que prefiero la muerte antes de poder seguir un deseo sin ti, prefiero que se me queme vivo y mis cenizas sean repartidas sin rumbo fijo que vivir toda una vida mortal lejos de la suavidad de tu piel.

La vida llena de tu amor se encuentra, y esa vida se llama tu y yo, donde dejo de lado todo lo que me ataba y en tu libertad vuelo hacia lo que con nuestros corazones unidos por el amor en un dulce beso de buenos días cada mañana volvemos a hacer verdad.

Aragorn Corazón de León

lunes, 6 de agosto de 2007

Creación espontánea N° 1


Horizonte

qué línea tan estrecha
qué rastro tan difuso
punto muerto
ni mar, ni cielo.

¡Vaya! Qué nos trae hoy el carcelero
Migajas duras para el almuerzo
sobras de la caridad de los pichones de techo
¿Qué pecado hemos perpetrado?
Para sofocarnos a la sombra de este encierro

¿Serán las ratas mis últimas compañeras?
¿O el frío de la cripta? ¿O el moho de las piedras?
En la agonía de la libertad privada, mi flagelo
busco una esperanza dormida, un anhelo
¡Patrañas! me engaño a mi mismo con un fútil consuelo.

Unas líricas líneas fueron mi crimen
Tu sombra el móvil y mi pluma el arma
la vertiente de tus sueños el lugar
y la esencia de tu mirada la víctima
Y yo: Victimario. abogado e inquisidor

Amor, quise matarte, lo asumo
Disparar mis letras a tu perdida mirada
aniquilar la melacolía de tu rostro
terminar con el velo gris que percibía
Ni tu lo sabías, pero a mis ojos no engañas.

¡Bien! en esta celda yazco
Encerrado por mi inquisidor
hombre de fuertes razones y porfíado empeño
el que antaño urdía trampas en tu camino
el que ayer persiguió la encrucijada a tu destino

En una isla perdida en el océano
en una celda húmeda y ruinosa
Mis restos descansan (no en paz)
Y contenida (mas no reprimida) se encuentra mi ira
Ira, no odio, más bien de lírica refrenada.

Una gruesa puerta de hierro hay en la entrada
diversas cerraduras tratan de guarecerla
las llaves en alguna parte se encuentran
por si alguien ha de liberar a este prisionero
¡oh!, ya veo, otra vez el fútil consuelo...

¡Mírame! este rostro no ruega nada
sólo es una soberbia bestia encerrada
un pescador que se convirtió en la carnada
no le pido nada a nadie, sólo dejo constancia
rastros para quién desee el retorno del bardo a su morada

Y en las noches de luna llena mi espíritu divaga
agoniza, muere a cada respiro de su existencia
En el suelo yace rogando por la venida del alba
del día que lo liberará de su tormento
de la muerte encarnada en la reina del firmamento.

"De ti cuidarán, de ti cuidarán..."
mas traerán dolor a mi cuerpo lacerado
En mi isla se pierde el horizonte
En alguna parte está el cielo
cuelga de mis ojos el mar desbordante...

¿O son mis lágrimas?

¿O acaso es el caleidoscopio al tártaro?

No lo sé, pero de nada me serviría.
Después de todo...

... pareciera que ya es para mí la cadena perpetua.


(O despertará el fuego de mi furia apagada)

lunes, 30 de julio de 2007

Decisiones


Su distancia y mi vacio.

¿Me justifico?

No.

Siento un impulso, atrayente, algo magnético quizás.

Irresistible, permanente, invisible.

Y ahí llega, ahí está, y no lleva a más.

Es eso... y la decisión.

Finalmente.

¿Vuelve? No, ya no.

¿Quiero? Sí, pero no puedo.


Con la tristeza me enfrío, mis manos están heladas.

sábado, 28 de julio de 2007

De Aggelos...


Derrotado se vio frente a la hueste de Ventura,
cambió su balbuceo por sablazos de ira,
las tropas prestas tornaban sobre sus pisadas
cuando el señor les tocó con su porra enferma.

Con semblante oscuro acometió contra la ira de
Dios
y los ángeles macabros
lo elevaron con sus alas de plata;
la misión de la tardía pugna por la belleza pretérita
contagiaba al bando de las sombras…

Al momento en que las trompetas tocaban el himno del final,
los clamores de las almas sapientes le dejaban poco a poco.

“La suerte es espejismo emborrachador”
decía
la última línea en el Son de Belial,
pues el hijo, Fortuna, elevaba los dados de la vida
lanzándolos sobre el campo de la impía lid:
tenuemente el velo de la esperanza se volcó a por ellos.

Era este el fin de la Ira Tenax,
de la envidia,
con su muerte se lavó la afrente de los milenios.

Los cielos se abrieron dando el respiro…


… A las tropas malditas del Tártaro.

martes, 17 de julio de 2007

Tríos de una Triada (desvaríos desde el fin de los tiempos)



Primer Acto: Menguante Creación

Menguante cortés,
lloran mis opacos hablantes,
delinean el río de la tristeza
en un tiempo absorto,
en cenizas de árboles
que fueron robustos
como la sangre del joven,
caída en disturbios de la vida.

Mancillaros de ironías,
contaminaros por las vías confusas,
como este escrito…
como el diario vivir,
como el cómo y para qué,
dentro de las cátedras
de adoradores,
de serviles pasajeros...


¡Todos paranoicos!

Sinceridad de la divinidad,
de mármol, de oro y cristal…
de carne podrida
en morada ajustada
y de los opúsculos
que enceguecen a los absortos

Gracia a la inconstancia,
por la oportuna muestra de cordura:
Enseña perdida en mi creación.


Segundo Acto: Mea Tempora (11 de Julio)

Comportamientos del juicio
que premeditado dictó.
La resignación,
la tropa corriente de los días,
comprometedoras de sabores,
cual condenado al banquillo
del futuro entre las sombras
y el silencio…

…y me gusta así.

Me siento contento…
con tinto sería mejor…

Como cantan los motores
y los sonidos estridentes
de un timbre a mi derecha,
mezclados con el sonido
de guitarra y compás de blues.

Ahora, siento a las muchachas
alucinantes, divertidas y sensatas,
que, desbandadas luego de la clase,
de saberes que no entienden
-ni piensan entender-,
creen que la vida es una comedia.

Y es genial entenderlo,
Pues ahora no me importa el mundo…

Ni sus penas…

Ni sus deberes…

Ni sus problemas…

Ni mi Gaia…

Y estoy feliz…


Tercer Acto: Diamante Sensible (13 de Julio)

Esta noche quiero llorar
pues mi canto de aura plena
constriñe con las estrellas lejanas,
las que se pierden tras el velo púrpura
queriéndose ocultarse a tus ojitos,
de la plena conciencia…

“El temple traicionero calla la infamia”.

Mi vida, en el sol se quema mi amor
-ya es cuento sabido-,
pues ha caído parte de la careta,
solo el piso de tortuoso concreto
es el que me impide robaros un beso,
una, dos y tres veces más
he querido ser ladrón de espinos.

Carbón aparece a los ojos mi alma
y lo que todo el mundo habla de mi:

No veo los verdes en los bolsillos…

solo pisan asfalto mis sandalias,

soy el loco…

el payaso inútil…

el bobo…

el trovador falaz…

con todo… el “alfeñique idiota”

y, a su vez, un diamante sensible
en el interior de esta jaula…
que se ocultó a tu vista amable.
.
.

domingo, 15 de julio de 2007

El despertar (continuación de la primera parte)



¡Paf! ¡Paf! ¡Paf!

Desde el fondo del edificio sonó un insistente golpe metálico.

¡Paf! - ¡Paf! - ¡Paf!

Ahora los golpes se volvían más pausados pero intensos. El subterráneo temblaba a cada impacto. Allí quedaba la armería, la bodega, y la morgue.

¡Paf! - ¡Paf! - ¡PUM!

Algo cedió, como la vieja cerradura de un casillero. Definitivamente era la morgue, despertaba uno que antes pertenecía a lo vivos. ¿Qué perturbaría su eterno sueño?

Hubiera sido un cuento extraordinario, de esos que se extienden en la cultura popular y se vuelven mitos urbanos. Se trataba del departamento de policía, un lugar lleno de historias y relatos extraordinarios.

Como el del hombre que llegó bajo arresto por robo de diamantes. A pesar de ser capturado, nadie podía hallar las joyas, el estuche estaba vacío y no había escondrijo dónde no hubiera buscado los oficiales. Cuando fue llevado al interrogatorio, el sujeto tenía muy mal aspecto. Sudaba, apenas se incorporaba en el asiento, tenía la mirada perdida y empezaba a perder la consciencia. Lo llevaron prestos al médico de la central y… ¡Sorpresa!

Con la desesperación se había tragado los diamantes y con tanto ajetreo se empezaron a incrustar en su estómago.

Esta es la versión más moderada. Otras sugieren que los diamantes cortaron su estómago y salieron expulsados de su cuerpo en la misma celda mientras los otros presos los recogían y los guardaban para sí.

Son diversas las historias que ese viejo departamento guardaba.

Hubiera sido un cuento extraordinario, sí señor. Si no fuera porque ya todos estaban muertos.

Era una mujer, edad indeterminada, con un aspecto extraño. No parecía humano, ni siquiera cadáver. Era algo, antropomorfo.

Salió del congelador dónde estaba almacenada. Se sacó una etiqueta de su dedo gordo. Intentó leer, pero le costaba trabajo, así que arrojó el papel a un lado. Se cubrió en la medida de lo posible con la bata del forense tendido en el piso. Éste tenía el cuello desgarrado, y había rastros de sangre en el piso. La mujer se lanzó al piso y empezó a lamer la sangre. De a poco se acercaba al cuello del hombre tendido en el piso, sorbiendo cada gota de sangre. Llegó…

…E hincó con fuerza sus dientes. Con decepción corroboró que no tenían el tamaño ni ella la fuerza suficiente para desgarrar la carne, así que sólo se contentó con succionar el poco de sangre que quedaba aún en sus venas. ¿Qué estoy haciendo? Se preguntó fugazmente. Pero el olor de la sangre le atraía, le llamaba, embotaba sus sentidos y se le antojaba como un manjar al paladar. Descubrió que en realidad tenía hambre, como si nunca antes hubiera probado bocado. Y sólo la sangre podía saciarla.

Una vez terminado con el forense, siguió hacia las escaleras a tientas. La luz era intensa y sus ojos apenas empezaban a adaptarse a ella. Caminaba como si estuviera borracha, de verdad se sentía muy fatigada y hambrienta.

Primer nivel: Regado de cadáveres. En el fondo sabía bien quién era el responsable de esta masacre, lo presentía, su aroma estaba en el aire…

…mezclado con el de la sangre.

Se abalanzó contra el primer cuerpo que encontró cerca y repitió lo que había hecho con el forense. Empezaba a sentirse un poco más animada, aumentaba su fuerza, se alimentaba.

Así, uno a uno fue succionando la sangre que ante sí se le presentaba. Cualquiera diría que los cuerpos estaban dispuestos sólo para que ella hiciera de éstos su banquete.

Pero una angustia le oprimía, le mantenía alerta y no le dejaba concentrarse en lo que hacía.

¿Dónde estaba ÉL?

Era una inquietud que no le dejaba en paz, le trastornaba y le mantenía al límite de la cordura. No recordaba ni su nombre, ni su rostro, ni su relación con él. Sólo le necesitaba con suma urgencia.

Hurgó en el aire. Tenue, su aroma se hallaba entremezclado con el olor a carne y sangre. Sin vacilar, lo siguió.

Subía las escaleras a un paso mucho más seguro que antes, ya casi estaba recuperada. Subía peldaño a peldaño como si el próximo fuera a mostrarle la sombra que buscaba.

Iba llegando de a poco hacia la azotea, hasta que otro aroma desvió su atención.

¡SOPHIE!

Corrió rauda escaleras abajo, siguiendo esa esencia. Derribó de un golpe la puerta de la escalera de emergencia y se dirigió al pasillo de las salas de interrogatorio. Furtivamente se acercó a la puerta dónde el olor era más intenso, y estaba a punto de abrirla cuando de golpe la otra sombra le alcanzó nuevamente

¡NECROFELLIUS!

Ante esta encrucijada vaciló y estuvo a punto de dar vuelta atrás y subir hacia la azotea dónde creía hallar a este personaje. Pero se desplomó al suelo y reordenando sus pensamientos pudo concentrarse y hacer un esfuerzo por focalizarse en un objetivo.

Temblando abrió la puerta con cuidado y temiendo lo peor entró en la sala…

…- ¡Sophie!

Era la única persona viva. Él sabía bien cuánto significaba, por eso nunca se atrevería a dañarle.

- Mi amiga, cuánto lo siento. Esta situación jamás la contemplé…



________________________

Acá termina la visión que en sueño se le reveló al espectro Armando. No, aún no es tiempo para el final, la historia continua. Vista por otros ojos, contada por otras bocas, otra sangre la pluma ha de empapar.


Fin de la parte primera

martes, 10 de julio de 2007

Muchacha Ausente


Ver entre las gentes, la figura,
sobresaliente de ausencia.
Debajo el frío pétreo,
a un lado el vacío humano,
a otro el bolso del esfuerzo,
acompañante en la difícil sucesión
de las reglas bajo techo:
Balón, red... rotación.

Entre líneas buscas abstracción
del contexto general
y las miradas lanzadas,
de cuando en cuando,
buscan algo en el horizonte.
Pues eres tú y el enigma
regalado a estos renglones
que desean encontrarte,
sentada... muchacha ausente.

La sonrisa apagada de los días,
en que no se sabe que piensas,
te hacen ver distinta al rellano seco
de los alrededores vigilantes.
Como tal hoja seca
en pasto verde y descuidado,
te haces notar seriamente
en la canción elevada a tu honor.

Requiero de tu voz
para encontrar aquella respuesta
al viaje perdido entre las sombras
de tu ausencia encadenada,
de muchacha en las luces opacas.
Así, tu contestas amable,
con tu simpatía...
Luego, después de un momento,
continuas tu lectura...


Ajena a todo.


sábado, 7 de julio de 2007


Hoy me escondo tras su sombra, escapando de sus ojos, su mirada adictiva.
La ambiguedad de la desición que he de tomar pertuba mi mente,
el engranaje de ella está en constante trabajo, y las ideas traen nubes que absorben la continuidad de la vida.
Un espacio de contemplación lejana necesito, pero no lo quiero.

Mis manos se enfrían con la idea, una mala señal... el sueño entrará en mi cuerpo, la somnolencia me embarga... pero un golpe del destino, las voces sabias, tienden a despertarme.

Ya lo sé, ya lo sabía, entré en el juego conociendo sus reglas.
Aprendo.
Acepto.
Derramo lágrimas...

Pero no caigo.