jueves, 7 de diciembre de 2006

Bebe, como si fueran telarañas...


Estoy cargando la construcción de un mundo sobre mis espaldas. Un mundo libre de recuerdo e ideas confusas, un mundo libre de besos marchitos y caricias no correspondidas, un mundo que definitivamente no puedas destruir.
No cabe en mi cabeza la venganza iracunda, te quise demasiado para planear y gastar horas en una estratagema bobalicona que tenga por fin ridículo perjudicarte, y aunque rompiste mis cimientos y labraste mi corazón nuevamente con el más duro metal, el tiempo no se detiene para darte explicaciones y mucho menos para juntar los trozos de tu orgullo y tu conciencia.
Tu sabes cuando te necesito y cuan presente estás en cada instante, pero desde este momento en adelante todo va a ser distinto… detesto el sabor amargo de mi boca, no soporto esta presión de mierda en mi pecho y me enfurece por sobre todo no haberme dado cuenta antes de lo que acontecía en tu malévola mente.
Con lágrimas en los ojos me despido de ti, adiós a tus paranoias y a tus celos sin sentido, a cada una de las mentiras que tejiste con cada puto beso, adiós a tu áurea y estridente risa, adiós a tu cuello de ser mitológico y tus manos falsas que dejaron la tarea más importante de mi vida inconclusa.
Adiós, y esta vez, pese a decirlo infinitamente muchas veces es para siempre.

“Y cada día un instante volveré a pensar en ti”
(Bebe, como si fuera telarañas)

Le Fântome Solitaire

3 comentarios:

Apadeva Bastis dijo...

Es a veces doloroso desprenderse de aquello que se quiere, y más aun cuando se tiene que hacer por salud mental o emocional (llámala como quieras)... aun peor es cuando el destino te lo ordena... u otras instancias que obligan a hacerlo. Pero vamos! somos fuertes (creo) todos podemos superarlo.

Mephiz Orion dijo...

Construid un mundo nuevo, pero procurad dejar atrás las mañas del antiguo. Si seguís esa premisa, verás como se puede tornar realidad el camino que vos buscáis.

Un gusto volver a leer sus letras nuevamente Fantôme!
Saludos!

Anónimo dijo...

...y hagas lo que hagas no dejes de escribir..aveces aquel maldito sentimiento es auqello que nos lleva a escribir..eso lo se muy bien.